La vesícula biliar está localizada al lado derecho del abdomen, debajo del hígado. La vesícula almacena la bilis que es producida por el hígado y la lleva a la primera parte del intestino delgado (duodeno), donde ayuda en la digestión de las grasas. El conducto cístico y el conducto biliar común conectan la vesícula biliar al duodeno permitiendo así el paso de la bilis.
La cirugía de la vesícula biliar se lleva a cabo para tratar la colelitiasis (cálculos en la vesícula biliar). Existen dos tipos de cálculos en la vesícula biliar: los cálculos de colesterol y los cálculos de pigmentos. El 80 por ciento de los cálculos en la vesícula son de colesterol. El tamaño de los cálculos puede ser desde el de un grano de arena o de sal al de una pelota de golf. Una persona puede tener un solo cálculo o varios cientos.

Los cálculos ocasionan:
• Obstrucción del conducto cístico que ocasiona dolor abdominal severo (cólico biliar)
• Infección o inflamación de la vesícula biliar (colecistitis)
• Bloqueo de los conductos biliares que van al duodeno (obstrucción biliar). En cada caso, es necesario extirpar la vesícula biliar (colecistectomía).
SINTOMAS DE ENFERMEDAD DE VESÍCULA BILIAR
Al principio, la mayoría de los cálculos no causan síntomas. Sin embargo, cuando los cálculos aumentan de tamaño o cuando empiezan a obstruir las vías biliares, pueden aparecer síntomas o "cólicos". Los cólicos biliares suelen aparecer después de comer alimentos grasos por las noches. A continuación se enumeran los síntomas más comunes de los cálculos en la vesícula. Sin embargo, cada individuo puede experimentarlos de una forma diferente.
• Dolor fuerte y continuo en la parte superior del abdomen que aumenta de intensidad rápidamente y que puede durar desde 30 minutos hasta varias horas.
• Dolor en la espalda entre los omóplatos.
• Dolor en el hombro derecho.
• Náusea.
• Vómito.
• Fiebre.
• Escalofríos.
• Ictericia.
• Sentirse abotagado.
• Intolerancia a los alimentos grasos.
• Eructos o gases.
• Indigestión.
Las personas que sufran los siguientes síntomas deberían consultar a su médico inmediatamente:
• Sudor.
• Escalofríos.
• Fiebre leve.
• Color amarillo (ictericia) de la piel o del blanco de los ojos.
• Heces del color de la arcilla.
DIAGNÓSTICO DE LOS CÁLCULOS DE LA VESÍCULA
• Ultrasonido: técnica de diagnóstico que utiliza ondas sonoras de alta frecuencia para crear imágenes de los órganos internos.
• Colecistografía: rayos X que muestran el flujo de un líquido de contraste desde el intestino hacia la vesícula biliar.
• Exámenes de sangre (para buscar signos de infección, de obstrucción, de ictericia o de pancreatitis).
• Tomografía computarizada (También llamada escáner CT o CAT): procedimiento de diagnóstico por imagen que utiliza una combinación de rayos X y tecnología computarizada para obtener imágenes de cortes transversales (a menudo llamadas "rebanadas") del cuerpo, tanto horizontales como verticales. Un escáner CT muestra imágenes detalladas de cualquier parte del cuerpo, incluyendo los huesos, los músculos, la grasa y los órganos. La tomografía computarizada muestra más detalles que los rayos X comunes.
• Colangiopancreatografía endoscópica retrógrada (su sigla en inglés es ERCP): procedimiento que implica la inserción de un endoscopio (tubo visor) a través del estómago y del intestino delgado. Durante este procedimiento se inyecta un colorante especial que muestra los conductos del sistema biliar.
TRATAMIENTO: Actualmente, la mayoría de las cirugías de la vesícula biliar utilizan técnicas quirúrgicas laparoscópicas. Durante la cirugía, se inserta una cámara laparoscópica dentro del abdomen a través del ombligo, y luego se insertan los instrumentos a través de dos o más pequeñas perforaciones. Se ubica la vesícula biliar; se cortan los vasos y los conductos y se extirpa la vesícula.

Si la vesícula biliar está muy inflamada, infectada o tiene cálculos grandes, se recomienda acceder por el abdomen (colecistectomía abierta). Se hace una pequeña incisión justo debajo de la caja torácica, en el lado derecho del abdomen. Luego, se separa el hígado para exponer la vesícula biliar. Se cortan los vasos y los conductos (conducto cístico y arteria) que están conectados a la vesícula biliar y luego se extirpa la vesícula. Se examina el conducto biliar común que drena el flujo digestivo (bilis) desde el hígado hasta el intestino delgado, para descartar obstrucciones o cálculos. En caso de que haya inflamación o infección, se deja durante algunos días un pequeño tubo plano de drenaje para facilitar la salida de fluidos al exterior.
La mayoría de los pacientes que se somete a una colecistectomía laparoscópica se va a la casa el día de la cirugía y reanuda su dieta y sus actividades normales. La mayoría de los pacientes que se somete a una colecistectomía abierta requiere de cinco a siete días de hospitalización y reanuda su dieta normal luego de una semana. Las actividades normales se reanudan entre cuatro y seis semanas después de la cirugía.








